Ahi va, vais a flipar, os lo pondré detalladito todo para que no haya excusas y os chupéis los deicos:
- Cogéis una cebolla y la troceais en trocitos pequeñitos.

- Cogéis dos dientes de ajo y hacéis la misma operation.

-A la vez que estábamos haciendo esta operación, podemos poner aceitito en una sartén, un chorro gordo, para que se vaya calentando.

-Cuando esté calentito se mete en la sartén la cebolla y el ajo para que se doren.
, este se mueve un poquito para que no se queme nada, no seáis torpes.
-Cuando el ajo y la cebolla está doradito procedemos a añadir el tomate
, lo único que hay que hacer es poner e ir dejando que fluya todo.- Remover bien la mezcla

- Echar sal y volver a remover

- Echar azucar y volver a remover

-Dejar que el fuego vaya consumiendo el agüilla que deja el tomate, hasta que quede más espesito

- Poner la tapa, para que el calor se aproveche más y se gaste menos
.-Y por último poner en un taper y utilizar para lo que quieras y lo que no, lo guardas en el congelador para cuando vuelvas a hacerte pasta para comer.

Gracias, gracias.
1 comentario:
Gracias Tije, por acercarnos a ese complicado y enigmático mundo de los fogones y demostrarnos tu solito que hay vida después de los congelados para microondas...
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